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¿Por qué inician los adolescentes las relaciones sexuales (R.S.)?


Estuve interrogando a varios chicos entre 16 y 18 años sobre porqué creen que los adolescentes deciden tener su primera relación sexual. Aquí te contaré sobre lo que pude concluir al respecto.

La primera apreciación que hago es que los adolescentes que perciben el interés de “alguien” por sus asuntos personales, toman esto como un signo de atención muy especial que se les hace, tanto así, que considero que sus respuestas han sido, en su mayoría, sinceras.

Casi una tercera parte de ellos respondió que la decisión fue tomada por “amor”. Explicando un poco más, dicen que lo hicieron al compatibilizar con alguien por quien notoriamente se sentían atraídos. Este alguien fue valorado como la “persona indicada” para confiarle su intimidad, tanto cuerpo como sentimientos. Y, seguramente por eso, no están dispuestos a cederse a cualquiera.

Otra respuesta también frecuente fue que la persona con quien inician sus relaciones, es el hombre o la mujer de sus vidas, “su media naranja”, considerando estas razones sólidas para iniciar su vida sexual.
Después, la pregunta que yo les hice fue : ¿cuántos de estos muchachos y chicas planean esta decisión pensando en el futuro?

Un pequeño grupo, uno de cada veinte jóvenes, inician su actividad sexual por curiosidad, con mayor frecuencia los varones. Generalmente porque el entorno en el que se desenvuelven se acostumbra hablar del tema con frecuencia. Y además justifican esta decisión por que piensa que la experiencia ganada los hace cada vez mejores “amantes”.

¿Son las relaciones sexuales un ejercicio, que tenemos que practicar para ser mejores?

Una excusa, que se piensa que es pasada de moda, es que los adolescentes se inician sexualmente para conocerse más, por que cabe la posibilidad de que no sean “compatibles sexualmente”. Por eso es necesario, luego de un tiempo de conocerse, iniciar las relaciones sexuales. Estos chicos piensan que si una pareja no te da el placer que estás buscando, no te sirve y tienes que probar otra opción.

Casi la mitad de los entrevistados opinan que lo que los condiciona a tomar esta decisión es lo que conocemos como “calentura”, es decir, una sobredosis de sensualidad en el trato con el novio o novia. Abrazos muy intensos, a menudo caricias en zonas de mayor sensibilidad y por supuesto, un ambiente adecuado para esto. Es por todas estas características que ninguna chica ni muchacho pueden decir que no saben cómo pasó. Si las condiciones anteriores se dan, los cuerpos naturalmente van a experimentar cambios y sensaciones que producirán excitación física. Pero estas, también naturalmente, pueden ser controladas.

¿Por qué controlar una reacción que mi cuerpo naturalmente tiene?

La respuesta primera es que las relaciones sexuales son buenas y resultado de una unión plena entre un varón y una mujer. Esta unión es posible gracias a la naturaleza de sus cuerpos que está preparada para que continúe la existencia de la humanidad a través de la procreación. Es obvio que este acto tiene que ser placentero y agradable para ambos porque sino la generación estaría en peligro de extinción.

Comparto con los jóvenes que dicen que se decide tener R.S. por amor. Lo que quisiera agregar a esto es que, si estoy realmente seguro que amo (Ver artículo Enamoramiento, definición del amor), tengo que aprovechar el conocer al otro para que ese amor sea más grande. No voy a reventar de amor porque el amor no tiene límites que lo contengan: el amor siempre va a crecer.

Cada vez más vas a sentir que quieres acompañar al otro para toda la vida y que quieres hacerlo feliz, pero con una felicidad duradera. Este amor no se opone a lo racional, a la capacidad de decidir si es conveniente o no determinadas acciones. El amor no enceguece sino que ilumina.

No necesitas practicar para ser un amante perfecto, porque lo que dos personas expresan con su cuerpo es sólo fruto de lo que hay en su interior.

Si en tu interior hay amor, con tu cuerpo expresarás eso mismo y si no lo hay, tus actos te delatarán frente al otro.

Lo más resaltante que pude notar en estos jóvenes a quienes entrevisté es que realmente consideran importante este paso en sus vidas. Hacen una división: un antes y un después. Saben que entregarse al otro de esta manera marcará sus vidas para siempre.

Deseo para ti, que lees estas líneas, que cuando decidas unirte a alguien por completo, estés preparado/a interiormente y encuentres una persona que te ofrezca la seguridad de una relación no eventual, sino para toda la vida.

Y, ¿sabes cuál es el secreto para esto?: comprometerse a que sea realmente así. Hacerse el firme propósito de que este amor será para toda la vida y que nada ni nadie podrá separarte de la persona que amas, de ese alguien a quien deseas todo bien y por quien rechazas todo aquello que lo pueda dañar.

Toma decisiones, ahora. Piensa que solo tú puedes hacerlo. Busca el bien mayor y duradero.

Podrás disfrutar más y por más tiempo si sabes darle tiempo al tiempo.
¿Qué podrías perder? ¡Cuánto podrías ganar!

Erika Encarnación Núñez Lizárraga
www.iglesia.org

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