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Amar a María - Amar la Liturgia

FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

12 DE OCTUBRE



Muy buen día, hermanos amados. Que Dios nos conceda tener amor hacia Su Madre, para que por la intercesión gloria suya, podamos obtener grandes favores y misericordias que Ella nos tiene guardados para aquellos que sabemos amarle adecuadamente.

Hoy celebramos la memoria obligatoria de Nuestra Señora del Pilar. Memoria obligatoria quiere decir que, dentro de la liturgia de hoy (entiéndase en los salmos e himnos, en las oraciones, en la Eucaristía y en los demás sacramentos), todo debe hacer referencia a ese recuerdo o memoria de Nuestra Señora del Pilar. La obligación en estos casos no es una imposición de la Iglesia para tener un control absoluto, como muchísima gente, incluyendo a muchos no-tan-fieles laicos, piensan a diario. La obligación consiste en la conveniencia espiritual y moral que tenemos al celebrar esta festividad, la cual ha sido decidida a través de discernimiento y oración por la santa madre Iglesia Católica, a quien Jesucristo le dio las llaves del Reino de los Cielos (cf. Mt. 16, 19). Y es obligatoria la memoria de hoy porque nuestra Señora del Pilar, a quien tan pocos hispanoamericanos aman, es la primera advocación de nuestra Señora María.

María aún estaba viviendo en Palestina cuando se apareció al apóstol Santiago cuando éste evangelizaba a Hispania (España). Él escuchó un coro celestial que entonaba «Ave María, gratia plena», y María, desde un pilar de mármol alto (que aún se preserva como fundamento del templo) le pidió que se construyera una capilla en honor a Ella, que todos los que la amasen devotamente iban a ser bendecidos por favores suyos y que ella permanecería en este lugar hasta el fin de los tiempos «para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio». Todo esto persiste en la actual Zaragoza, y es un honor grande para ese pueblo tener la primera y única advocación mariana mientras ella estaba en vida. Sin embargo, verlo como un beneficio «de ellos» es una actitud que tiene muy poco de católica (universal).

Nuestra Señora es la única redimida que se manifiesta a los pueblos dependiendo de sus culturas y sus razas, y que les promete favores. María es la primera de toda la Iglesia, y tiene la gracia de poder manifestarse en todos los tiempos, en todos los lugares. Ella habla el idioma de cada ser humano que la ve, porque ella vive aún el Pentecostés, es decir, el derramamiento del Espíritu Santo, porque ella está llena de gracia, o, mejor, ella es la llena de gracia. Esto último es algo de lo que debemos hacernos conscientes cuando rezamos el Avemaría. Porque cuando decimos «el Señor es contigo» no estamos hablando un castellano rebuscado o antiguo, sino que hacemos una referencia metafísica a la eternidad que María compartía/comparte con Dios, porque ella fue preservada desde toda la eternidad.



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Gentileza del blog «Al Amparo del Altísimo»
www.iglesia.org

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