HOME
Quiénes somos
Directorio
Artículos
Reflexiones
Oraciones
Sacramentos
Biblia
Evangelios leídos
Magisterio
Catecismo
Código Derecho Canónico
Doctrina Social de la Iglesia
Liturgia de las Horas
Red Oración
Consultas
Al Sacerdote
Colaborar
Contacto
Curso de Teología
Curso de Catequesis

Los colores litúrgicos


Los colores de los ornamentos litúrgicos son como los «semáforos»: señales ópticas para orientar nuestra sensibilidad. Siendo tan grande la influencia del color, no podía faltar en la liturgia. Por eso, en las distintas iglesias de oriente y occidente, fue muy variado el uso de los colores de las vestiduras sagradas.

El papa Inocencio III (1188-1216) redujo a cinco los colores usados en la iglesia de Roma: BLANCO-ROJO-VERDE-MORADO-y NEGRO. Esta «indicación» la convirtió en «norma» para la Iglesia Universal, el papa san Pío V, en el misal por él renovado.

El blanco simboliza la luz, la inocencia. Es el color de fiesta y de alegría. Se lo utiliza en los misterios gozosos y gloriosos del Señor; en las fiestas de la santísima Virgen, en muchas fiestas de los santos no mártires y para la administración del bautismo, comunión, ordenación, matrimonio y exequias de párvulos.

El rojo es el color más parecido a la sangre y al fuego. Por eso simboliza el heroísmo del martirio y el amor de la caridad. Se lo usa el domingo de Ramos, el Viernes Santo, en Pentecostés, fiesta de la Santa Cruz (y otras referidas a la Pasión de Jesús) y para las fiestas de los Apóstoles, Evangelistas y santos mártires.. También para administrar el sacramento de la Confirmación.

El verde que es un color de «esperanza», es también signo de vida y frescura. El simboliza la esperanza de la peregrinación cristiana hacia la Casa del Padre. Por eso se lo usa en los domingos y ferias «Durante el Año».

El morado o violeta es signo de penitencia, humildad y modestia, que convida al recogimiento, al retiro espiritual y a una vida más austera que la corriente . Se lo usa durante el Adviento y la Cuaresma. Para administrar los sacramentos de la Reconciliación y la Unción de los Enfermos.

El negro es por costumbre casi general, el color de los lutos privados y aun sociales. Aunque la Iglesia no lo ha suprimido «oficialmente», en la práctica ya no se emplea. Es reemplazado generalmente por el morado.

Para que resplandezca mejor el Misterio Pascual, dentro del luto natural de la muerte, el negro o morado por el blanco o verde (lo mismo que en las misas ordinarias de difuntos).

El rosa siguiendo una antigua tradición que data del siglo XIII, sigue autorizado para el domingo 3º de Adviento y el 4º de Cuaresma. Era una simpática manera de recordar a los rigurosos ayunadores y penitentes de «antaño», que ya estaba cerca la Navidad y la Pascua.

En algunos países y templos (sobre todo en Santuarios de la Virgen), se usa el color azul, para las misas de la Inmaculada Concepción.

La impresión y las emociones que los colores suscitan, pueden, variar según las razas y costumbres (en China el blanco es color de luto y el rojo es el color festivo).

Por eso la Iglesia deja a las Conferencias Episcopales en libertad para estudiar y proponer a la Sede Apostólica las adaptaciones que mejor respondan a las necesidades y modos de ser de los pueblos.

Gentileza www.san-pablo.com.ar
www.iglesia.org


Si desea colaborar haga clic aquí




Copyright © 1996-2007 Iglesia.org Todos los derechos reservados
www.iglesia.org



Programación:
Diseño Gráfico:Gonzalo Quesada