La cuaresma
La Cuaresma es el tiempo litúrgico en el que nos preparamos
para la Pascua. Dura cuarenta días. Comienza el Miércoles
de Ceniza y termina el Jueves Santo. Los cuarenta días
recuerdan muchos acontecimientos bíblicos: 40 días de
ayuno de Jesús en el Desierto, 40 años del pueblo de
Dios en el desierto, 40 días que Moisés transcurrió
en el Monte Sinaí, 40 días de diluvio.
El tiempo de
Cuaresma es tiempo de conversión, de arrepentimiento, de
fuerte evangelización para llevar al Bautismo a los no
Cristianos; y para la preparación evangélica de los bautizados.
Es tiempo de reconciliación
con Dios y con el prójimo.
La cuaresma nos invita a una
purificación e iluminación mediante la práctica
del sacramento de la Reconciliación y la mayor frecuencia del
Sacramento de la Eucaristía.
Es tiempo de penitencia y
conversión, es una invitación continua a convertirse en
el Señor con todo el corazón. Esta conversión
culminará con la celebración del Sacramento de
Penitencia, como mejor modo de prepararse para la fiesta de la
Pascua.
Durante el tiempo de Cuaresma no se permite adornar con
flores el altar -excepto en algunas solemnidades o fiestas-. No se
canta el aleluya ni el Gloria en la misa, sino hasta la Vigilia
Pascual.
Se dividen del 1º al 5º Domingo de Cuaresma y el 6º se llama Domingo
de Ramos o de la Pasión del Señor. Durante este período los
ornamentos del Altar y del sacerdote son de color morado.
Ayuno y
Abstinencia en tiempo de Cuaresma
En 1966 el Papa Pablo VI estableció en la constitución
"Penitemini" la práctica actual del ayuno y
abstinencia cuaresmal, que luego quedaría plasmada en el
actual Código de Derecho Canónico donde se señala
que "todos los fieles, cada uno a su modo, están
obligados por ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que
todos se unan en alguna práctica común se han fijado
unos días penitenciales, en los que se dediquen de manera
especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y
se nieguen a si mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias
obligaciones y, sobre todo, observando ayuno y abstinencia"
(c.1249).
Los días y tiempos penitenciales son "todos
los viernes del año y el tiempo de Cuaresma". El código
Canónico también afirma que el ayuno y la abstinencia
"se guardan el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo".
"La ley de abstinencia obliga a los que han cumplido 14 años;
la de ayuno, a los mayores de edad (18 años), hasta que hallan
cumplido 59" (c.1252).
La Iglesia delega a las Conferencias Episcopales el cumplimiento del ayuno y la
abstinencia asi también como sustituirlos en todo o en parte por otras
formas de penitencia como obras de Caridad, misericordia, o piedad. (c.1253)
Miércoles
de Ceniza
El miércoles de Ceniza es el primer día de la
Cuaresma. Los fieles cristianos inician con la imposición de
las cenizas el tiempo establecido para la purificación del
espíritu.
Recuerda una antigua tradición del pueblo
Hebreo, que cuando se sabían en pecado o cuando se querían
preparar par una fiesta importante en la que debían estar
purificados se cubrían de cenizas y vestían con un saco
de tela áspera. De esta forma nos reconocemos pequeños,
pecadores y con necesidad de perdón de Dios, sabiendo que del
polvo venimos y que al polvo vamos.
El Miércoles de Ceniza es un llamada a la Conversión, como comunidad
cristiana y como Iglesia.