Iniciar la Cuaresma
Es comenzar , hoy miércoles de ceniza, inclinando la cabeza y recordar que –lejos de ser dioses- somos hombres y mujeres de carne y hueso. Es necesitar de un “toque” por parte de DIOS para emprender este camino que nos llevará a la Pascua para, entonces, reconocer que en Jesús se encuentra la Salvación y la Paz que el ser humano, errante, torpe y orgulloso, se empeña en olvidar y dejar a un lado.
La cuaresma es también, en cierta forma, “un período electoral” para saber elegir entre el mal y el bien, la mentira o la verdad, la oración o el ruido, el amor o el odio, el esfuerzo o la pereza, etc. El final, no es una urna precisamente, sino una cruz que se levantará como la mayor expresión del amor que Dios nos tiene.
¡Buen comienzo!