La Didaché o Enseñanza de los Doce Apóstoles
La Didaché o Enseñanza de los Doce Apóstoles es uno de los escritos más venerables que nos ha legado la antigüedad cristiana. Baste decir que su composición se data en torno al año 70; casi contemporáneamente, por tanto, a algunos libros del Nuevo Testamento.
Aletea en su contenido la vida de la primitiva cristiandad. A través de formulaciones claras, asequibles tanto a mentes cultas como a inteligencias menos ilustradas, se enumeran normas morales, litúrgicas y disciplinares que han de guiar la conducta, la oración, la vida de los cristianos. Se trata de un documento catequético, breve, destinado probablemente a dar la primera instrucción a los neófitos o a los catecúmenos.
Se desconoce el autor y el lugar de composición de la Didaché. Algunos estudiosos hablan más bien de un compilador, que habría puesto por escrito diversas enseñanzas de la predicación apostólica. Se sitúa su redacción en suelo sirio o tal vez egipcio.
Pueden distinguirse cuatro secciones en la Didaché: una primera, catequético-moral, basada en la enseñanza de los dos caminos —el de la vida y el de la muerte—, una parte litúrgica, que trata del Bautismo, el ayuno, la oración y la celebración de la Eucaristía-, una tercera que habla de la estructura, ministerios y costumbres de las comunidades cristianas; la cuarta, por fin, es una exposición escatológica, que sirve como conclusión.
El fragmento que se recoge a continuación trata del camino de la vida: el bien que ha de hacer y el mal que ha de evitar el cristiano, para alcanzar la salvación.
El camino de la vida
Un Sacrificio Puro
Didaché (II)