DIDACHÉ (II)
Tras haber expuesto el camino de la vida, conjunto de normas morales que el cristiano ha de practicar, la Didaché o Enseñanza de los Doce Apóstoles describe el camino de la muerte, esto es, la senda del pecado que lleva a la condenación. Los elencos de pecados mencionados permiten también imaginarse la situación moral de la sociedad en la que los primeros cristianos vivían, trabajaban y hacían apostolado: muy semejante a la nuestra, por desgracia.
Después se abre la sección litúrgica, comenzando con el modo de administrar el Bautismo —puerta de los demás sacramentos—, la regulación primitiva de los ayunos y de la oración —se transcribe el Padrenuestro y se aconseja repetirlo tres veces al día—, y la acción de gracias por la Eucaristía.
La tercera parte de la Didaché trata de la disciplina de la comunidad cristiana y de algunas funciones eclesiásticas. Se explica también, sintéticamente, el modo de celebrar el domingo del Señor,- se alude —entre otras— a dos costumbres que manifiestan la finura de caridad que practicaban nuestros primeros hermanos en la fe: la hospitalidad —con advertencias ante los abusos de quienes buscaban vivir a costa de los demás— y la corrección fraterna. La última sección de la Enseñanza de los Doce Apóstoles comienza parafraseando la exhortación de Jesús a vivir vigilantes, a prepararse para la hora en la que el Señor viene. Esta parte acaba con una síntesis de las principales enseñanzas escatológicas pronunciadas por el Maestro.
El camino de la vida
Un Sacrificio Puro
Didaché (I)