Año de la Eucaristía convocado por el Papa
Antes de rezar el Ángelus Dominical, el Papa Juan Pablo II explicó por qué ha convocado un “Año de la Eucaristía” desde octubre próximo, y aseguró que su intención es que los fieles se comprometan en oración y contemplación con la nueva evangelización.
El Santo Padre anunció que en el próximo mes de octubre, coincidiendo con el Congreso Eucarístico Internacional de Guadalajara (México), comenzará un especial ‘Año de la Eucaristía’, que terminará en octubre de 2005 con la asamblea ordinaria del sínodo de los obispos, cuyo tema será "La Eucaristía, fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia”.
Este “Año de la Eucaristía”, explicó, “ tiene lugar en el marco del proyecto pastoral que he presentado en la carta apostólica Novo millennio ineunte, en la que invité a los fieles a volver a comenzar desde Cristo”.
“Contemplando de manera más asidua el rostro del Verbo Encarnado, realmente presente en el Sacramento, podrán practicar el arte de la oración y comprometerse en ese alto grado de la vida cristiana, que es condición indispensable para desarrollar de manera eficaz la nueva evangelización”, indicó.
El Papa recordó (el día de Corpus Christi pasado) que “se celebra hoy en Italia y en otros países el Corpus Christi, solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo”. Ésta, agregó, “es la fiesta de la Eucaristía, sacramento en el que Jesús nos dejó el memorial vivo de su Pascua, acontecimiento central de la historia de la humanidad”.
Según el Pontífice, “es bello que en este día los fieles se reúnan en torno al santísimo Sacramento para adorarle, que lo acompañen en procesión por las calles, que expresen con tantos signos de devoción la fe en Cristo vivo y la gloria de su presencia”.
“La Eucaristía está en el centro de la vida de la Iglesia. En ella, Cristo se ofrece al Padre por nosotros, haciéndonos partícipes de su mismo sacrificio, y se nos da como pan de vida para nuestro camino por las sendas del mundo”, señaló el Papa.
El Papa puso “en manos de la Virgen María, ‘mujer eucarística’, esta nueva iniciativa. “Que después de habernos ayudado en el Año del Rosario a contemplar a Cristo con su mirada y su corazón, haga crecer a cada comunidad en la fe y en el amor hacia el misterio del Cuerpo y la Sangre del Señor”, señaló.