Familia, empresa, trabajo
1. Introducción
En bastantes ocasiones, al hablar de los Estudios Universitarios para la Familia, que coordino en la Universidad de Málaga, me preguntan a quiénes se destinan o quiénes pueden aprovecharlos.
Una primera respuesta se encuentra en la publicidad de esos Estudios. Leemos allí que se dirigen a quienes han comprendido:
· La importancia de las relaciones familiares y de la integración armónica de trabajo y familia para la propia felicidad (padres y madres de familia, principalmente).
· El origen «familiar» de muchos fracasos escolares (directivos de centros de enseñanza, docentes, tutores…).
· La mejora de la familia como remedio eficaz para buena parte de los desórdenes sociales, cívicos y urbanos (orientadores familiares, responsables de la seguridad ciudadana, abogados, trabajadores sociales, asesores políticos…).
· La salud como función del entorno familiar y no como simple problema del individuo aislado (pediatras, médicos de familia, puericultores, psicólogos y psiquiatras…).
· El bienestar y equilibrio familiares como factor determinante de la rentabilidad en el trabajo (empresarios, directores de recursos humanos…).
· La oportunidad de ensanchar el panorama profesional, incluyendo en él las tareas de prevención y ayuda a las familias (terapia y mediación familiar…).
En todo ello late una convicción básica que no hace mucho resumí en un artículo titulado ¿Por qué la familia? y después intenté fundamentar en otro, más extenso y complejo, llamado Familia y persona: una relación bidireccional y constitutiva.
Ahora querría mostrar, también brevemente y retomando ideas apuntadas en otras ocasiones, cómo se concreta todo ello en el primero de los extremos enunciados: «la integración armónica de trabajo y familia».
2. Pinceladas de una historia reciente
3. Naturaleza y función del trabajo
4. Conclusión... y reto
Tomás Melendo Granados
Catedrático de Metafísica (Filosofía)
Director de los Estudios
www.iglesia.org