Fe y currículum, miradas que se complementan en la Escuela Católica.
Sobre el artículo: El tema busca analizar el desafío sobre si la Resurrección de Jesucristo logra traspasar lo litúrgico, para imantar el currículum de la Escuela Católica. Ofrece diversas estrategias de trabajo con las asignaturas o sectores de aprendizaje, todo dirigido a potenciar lo evangelizador de la escuela católica.
Sobre el autor: Winston H. Elphick D. Profesor, Magíster en Educación de la Universidad Católica de Chile, autor de textos de crecimiento personal.
Una de las características de nuestro tiempo es el valor de la diversidad, la democracia, el pluralismo cultural. Es una fortaleza de nuestro mundo. Pero ciertamente esta fortaleza, llevada al extremo, se puede convertir en una importante amenaza, al convertir un sano pluralismo, en un relativismo generalizado, en una cultura en donde pensar y actuar de cualquiera forma da lo mismo.
El Documento “La Escuela Católica” nos insiste sobre lo anterior:
“la Iglesia debe reforzar su empeño educativo para formar personalidades fuertes, capaces de resistir al relativismo debilitante, y de vivir coherentemente las exigencias del propio bautismo. Además, la apremia a promover auténticas comunidades cristianas que, precisamente, en virtud de su propio cristianismo, vivo y operante, puedan dar en espíritu de diálogo, una contribución original y positiva a la edificación de la ciudad terrena”.
El misterio Pascual podría quedar reducido a vibrantes liturgias, recuerdos hermosos, si no somos capaces (especialmente en la escuela católica) de vincularlo con aquello que más se hace en un colegio: el trabajo de aula.
La pregunta que el futuro Santo Alberto Hurtado hiciera en su época: ¿Es Chile un país católico?, la podríamos aplicar a nuestros colegios: ¿El misterio Pascual, la Resurrección de Jesucristo le dice algo al currículum de los colegios de Iglesia? (en el campo concreto de los sectores de aprendizaje, en los procesos pedagógicos, en la selección de sus contenidos, etc).
Vivimos tiempos de Semana Santa. Es una oportunidad, por ejemplo, para ir más allá de las celebraciones litúrgicas, llegar al análisis de contenidos de los programas pedagógicos y su rol evangelizador.
Podríamos hablar de una “Unidad Cero”, la de inicio de todo, un trabajo integrado entre las diversas asignaturas, para tener una semana en donde la resurrección de Jesucristo se exprese por los diversos contenidos programáticos… ¿Si celebramos la semana del colegio, de la familia, de lo social, el mes de María, etc (todos importantes y necesario), por qué no celebrar La Semana Santa (no sólo desde la liturgia), sino desde el aporte de cada asignatura a la reflexión de un tiempo santo?
1. ALGUNAS PISTAS PARA DESARROLLAR LA UNIDAD CERO EN NUESTROS COLEGIOS.
* Las actividades presentadas buscan vincular la celebración de la Pascua cristiana con la perspectiva que tienen para nosotros
hoy y aquí muerte y la resurrección de Jesucristo, implicancias tanto a nivel personal como social.
* La resurrección de Jesucristo no es sólo "un hecho religioso" al interior de la intimidad y el silencio de cada persona. Es un hecho que transforma toda la vida de las personas y del mundo; renueva a los hombres, a la creación. Nos enseña a vivir y a ver todo desde una perspectiva resucitada.
* La resurrección, por tanto, se expresará en el equilibrio, en el intercambio, en la solidaridad, en hacer cultura y hacer país; en el desarrollo de la economía y de la ciencia al servicio del hombre; en el arte humanizado y crítico; en la historia como proceso humano de evolución y crecimiento; en la expresión de sentimientos por el arte, la música, el deporte ... en todo lo que hace al hombre más hombre y a las sociedades lugares más adecuados para la vida y el desarrollo humano.
* Las actividades, en su mayoría, han sido seleccionadas y adaptadas de los planes y programas de estudio. Estos contenidos presentados por su vitalidad y amplitud son de reflexión permanente en las distintas asignaturas.
* Hoy se está animando a los Educadores a vivir una mayor flexibilidad curricular, a desarrollar objetivos transversales que nutran a todas las asignaturas. La Unidad Cero presenta estos objetivos y se puede transformar en una posibilidad de trabajar algunos valores del Reino de Dios en forma con-cre-ta.
* Para lograr las vinculaciones con la Pascua cristiana, no hay necesidad de cambiar los contenidos de las asignaturas. Es la oportunidad para descubrir en lo propio lo que es convergente con el tema propuesto.
* Usted, como educador, no está obligado a hablar explícitamente de Dios a sus alumnos... no ponga mala cara…el desafío está en hablar de Dios aún sin nombrarlo. Es preciso causar asombro, abrir a las interrogantes y al misterio a los alumnos, desde sus contenidos específicos, a fin de que sean ellos los que descubran las relaciones vitales que surgen entre lo creado y el creador; entre la vida y la ausencia de ella... entre la muerte y la resurrección.
* Estas actividades, obviamente, no son de exclusividad para el tiempo de Semana Santa o el tiempo Pascual.
* Son las necesarias vinculaciones que todo cristiano - educador busca realizar desde las asignaturas que ejerce. También es cierto que este tiempo litúrgico es idealmente propicio para iniciar convergencias de este tipo entre las asignaturas, tanto por los aspectos litúrgicos como por ser un tiempo de mayores posibilidades para comunicarse, coordinar, dialogar, por ser precisamente el inicio del año escolar.
2. VINCULACIONES QUE PUEDEN SURGIR ENTRE LA CELEBRACIÓN DE LA PASCUA CRISTIANA Y LOS CONTENIDOS DE ALGUNAS ASIGNATURAS.
En una institución de Iglesia todos sus miembros son agentes evangelizadores. Cada uno sin ser un catequista o profesor de Religión se puede proyectar como cristiano - educador que busca evangelizar desde la peculiaridad de su asignatura. De esta forma se va conformando un mosaico por una convergencia multidisciplinaria, respetuosa de las diferencias entre las asignaturas.
Algunas pistas para lograr vinculaciones en torno a la Unidad Cero:
2.1 Ciencias Sociales.
Su temática es amplia: La sociedad en tiempo de Jesús, el imperio romano y su dominación en Israel (de esto pueden salir las luchas de los diversos grupos por liberar a Israel y su desilusión ante Jesús).
- Comprender el esfuerzo humano en el desarrollo de las civilizaciones y cómo esto indica el esfuerzo humano por hacer un mundo mejor (tensión realidad – meta - ideal).
- Observar la actitud de Jesús al asumir la cultura del Pueblo judío y cómo busca su transformación inserto en ella.
- Comprender las vinculaciones que existen entre cultura y fe.
- Analizar el aporte de la fe en los más 500 años de encuentro entre América y Europa.
- Inferir el valor social de las Misiones Jesuitas y sus sistemas organizativos.
- Dialogar sobre la dignidad humana y las condiciones que debe tener para desarrollarse, por ejemplo:
§ realidad urbana;
§ vida colectiva, sus beneficios y problemas;
§ el trabajo y el descanso;
§ sistemas económicos vigentes: sus luces y sombras.
- Valorar la interdependencia entre las personas y los pueblos como valor de paz y de unidad (como concreción del mandamiento del amor).
- Analizar las estructuras de bloques entre las naciones y continentes y la demanda existente por vencer barreras y diferencias.
- Inferir el aporte y las dificultades del Nafta y TLC para el desarrollo social de América Latina.
2.2 Lenguaje y Comunicación, Castellano.
- Analizar algunos textos bíblicos para valorar su belleza literaria y estilos de escritura (lectura en contexto histórico).
- Reflexionar sobre textos bíblicos e inferir valores, estilos de vida personal y social.
- Análisis de literatura religiosa, poesía rústica de Santa Teresa, salmo de Cardenal: "Como en la rueda de un alfarero", etc.
- Realizar composiciones en torno a la actualización de la muerte de Jesús: ¿Cómo pueden resucitar las personas y las situaciones "crucificadas "? El rol social de la justa distribución de la riqueza, la solidaridad. Los TLC abiertos al bien del pueblo, más que de empresas trasnacionales.
2.3 Conocimiento del medio (Biología, Física, Química).
- Análisis de la controvertida "Sábana Santa " o Manto de Turín, conociendo las técnicas que se usaron para su estudio.
- Describir signos de vida y de muerte en la naturaleza, observando cómo el hombre rompe el orden al provocar daños a su propio hábitat: la contaminación acústica, del mar, del aire, etc.; pero también destacando los signos de vida, los esfuerzos por hacer de la tierra un lugar más habitable y acogedor para la vida humana y animal. (La resurrección de Cristo se manifiesta también en la restauración de un orden social, Económico, político, más humanizadores).
- Interpretar datos y formular conclusiones sobre la realidad de América Latina y sus condiciones de vida: ... puede un hombre vivir con ... puede un país crecer con un alto gasto militar ... Desde estas reflexiones se puede ir detectando el mundo solidario que nos llama a construir el mandamiento del amor.
- Apreciar las relaciones de interdependencia entre los seres vivos y su medio, distinguiendo las condiciones ideales para lograr un desarrollo armónico.
- Valorar la conservación y mejoramiento de la salud, desde una visión integral humanista y cristiana.
- Dialogar sobre la sexualidad como signo del amor, la fecundidad y la vida; confrontándola con la manipulación que hacen de ella los Medios de comunicación social, el comercio, el consumo, etc.
- Valorar la paternidad humana, reflejo que nos llega de Dios como Padre providente, que es quien decide acercarse primero al hombre.
- Dialogar sobre el uso de los recursos renovables y no renovables, su necesaria disponibilidad para todos los hombres, su uso ambivalente, etc. Aplicar en forma de analogía este diálogo a los "recursos renovables" al interior del grupo como son el diálogo, la cooperación, la tolerancia, la democracia.
- Reconocer en la ecología una instancia de compromiso de los cristianos, y así preservar la naturaleza y permitir que esté cada vez más al servicio de la persona humana. Hemos sido llamados a ser "co - creadores constantes”.
2.4 Ciencias (Matemática, Física).
- Existe un orden en el cosmos. Nos abre al Padre creador.
- Creados semejantes a él, podemos razonar, inferir, tener criterios y pensamientos lógicos.
- Este Padre creador nos permite descubrir las hipótesis, teorías y leyes de su propia creación.
- Este mismo Dios, en la Pascua, se entrega para liberar al hombre de sus servidumbres y ataduras. En Cristo somos libres, señores del espacio y el tiempo.
- El señorío del hombre se desenvuelve en un espacio infinito, que nos abre a la creación y nos permite también crear en sus espacios.
- Desde esta visión se puede dialogar sobre cómo existen hechos que sobrepasan la observación y la descripción de los hechos físicos... hay verdades que trascienden a lo visible y nos llaman a interrogar a la naturaleza sobre sus inicios, sobre su razón de existir, sobre la dirección y el sentido de sus actividades, sobre el rol del hombre frente al cosmos infinito.
- Se puede dialogar sobre el servicio que pueden brindar las ciencias y la tecnología en el desarrollo de los países, en la solución de los problemas del hambre, promoción de la vivienda, de las comunicaciones, de la salud, etc., siendo así generadores de vida y logrando caminos de humanización plena del hombre, que para los cristianos se transforman en caminos para la civilización del amor.
2.5 Idiomas.
- Dialogar sobre cómo el lenguaje se transforma en puente entre los hombres y la necesidad de usarlo en forma positiva y fratema.
- Promover la relación solidaria que desde el propio idioma debe brindarse a otras culturas, ya sea al interior del país como fuera de él.
- Desde el estudio etimológico de las palabras, dialogar sobre las interacciones que se suscitan entre los hombres y las dependencias que surgen en un mundo cada vez más cercano.
- Observar que la lengua materna nos hermana, nos une hacia fines culturales. Diálogo sobre lo que es la cultura, sobre en qué inciden sus raíces cristianas occidentales.
- El idioma es una parte de la cultura; desde esta visión dialogar sobre cómo una cultura, nuestra cultura, está formada por valores y antivalores, a los que debemos de ser capaces de criticar y transformar a la luz del Evangelio.
- Distinguir que cada idioma nace en una cultura determinada, valorando aquellos rasgos que caracterizan a la nuestra.
- El idioma como factor de unidad de los pueblos.
2.6 Educación Musical.
- Introducción a la música (gregoriana, barroca, por ejemplo) desde una motivación cristiana, para lograr ver la relación que se produce entre las composiciones musicales y la vivencia de la fe en los músicos, de la que surgen grandes creaciones (Juan Sebastián Bach: Pasión según San Mateo; corales; canto Gregoriano, etc.).
- Analizar composiciones (disco-foros) que expresen un mensaje acorde con el espíritu de un colegio de Iglesia (una buena alternativa: "Concierto de oraciones", tiene más de nueve volúmenes; o bien cantos juveniles que tienen contenidos valóricos).
- Un ejercicio novedoso podría ser que los propios alumnos busquen música actual que de alguna forma exprese la resurrección de Jesucristo (aún sin mencionarla explícitamente).
- En enseñanza media se puede tener audiciones. Por ejemplo: "El Mesías" de Haendel.
- Interpretar o escuchar trozos musicales que expresen los sentimientos de dolor, pero también de vida, de esperanza, de esfuerzo, de resurrección, tratando de percibir lo que el autor deseaba comunicar (capacidad audio-perceptiva).
2.7 Artes Plásticas.
- Estudiar el arte inspirado en Jesús, sus variaciones en la historia y las distintas concepciones de la fe que los creaban: la espiritualidad medieval atemorizada por la condenación eterna, pesimista ante la inseguridad, la enfermedad y la miseria, lleva imágenes que responden a estas vivencias. Esto se puede confrontar con el Renacimiento (por ejemplo) en donde una nueva manera de ver la vida trae también un cambio en la relación con Dios, de tal forma que el hombre ya no se percibe sólo como un pecador en vías de salvación, sino que se reconoce hijo de Dios, llamado a administrar el cosmos.
- Utilizar técnicas y materiales en la elaboración de algunos signos propios del tiempo pascual: cirio pascual, cruz, tarjetas de pascua, etc.
- Valorar los medios de expresión del arte como signo de vivencias internas de la persona, al igual que todo el quehacer de Cristo fue la expresión de su interioridad... que el hacer exprese nuestro ser.
- Vincular la expresión plástica con el análisis social: presencia de la vida y de la muerte, tanto en el medio inmediato como en el medio nacional y mundial. Un ejercicio: expresar plásticamente una noticia extractada del diario; ilustrar la sensación después de ver un noticiario de TV.
- Crear un mural sobre como la muerte (pobreza, desigualdad) y la vida (lucha organizada contra la miseria) coexisten en nuestro país y en América Latina en General.
2.8 Educación Física.
- Analizar la nueva mirada que entrega el cristianismo el cuerpo como expresión de un Dios que nos ha creado por amor, para el bien, para la comunicación, para la expresión de nuestros afectos.
- Desarrollar las actitudes de solidaridad, de respeto, superación, honestidad, autodominio, sentido de equipo, interés y cuidado por la propia persona y por las demás.
- Ver la recreación como un derecho de la persona, conociendo realidades sociales donde no se puede desarrollar por "desproporciones " socioeconómicas.
- Favorecer una competencia solidaria, desde la lucha con uno mismo, con sus limitaciones, superándolas en comunión con los demás.
3. ALGUNAS REFLEXIONES FINALES.
- El integrar el Misterio Pascual al currículum es un desafío de inculturación del Evangelio, lo que no significa catequizar. Es iluminar con los elementos de nuestra fe las verdades científicas, las expresiones artísticas, corporales, humanas. No dé sermones, cuando debe hablar sobre el don de la vida… la célula y su funcionamiento biológico tiene tantas formar de mostrarnos la fuerza de la creación y del creador.
- Vincule el misterio pascual con la VIDA, con nuestras vidas. Incorporar las emociones en este trabajo es esencial. Jesucristo no es sólo historia, es vida que hoy camina con nosotros.
- No tema consultar, indague que más se puede hacer, insista con los otros profesores, busque formas de integrar los diversos sectores de aprendizaje... ¿Por qué no celebrar la Unidad Cero, como la Semana de la Resurrección, la Semana para Jesús, etc.?
- Ojalá que esta actividad pueda terminar con algo concreto: una muestra de experiencias realizadas, trabajos de los alumnos, exposición visitada por la comunidad, expresión artística, etc.
- No nos sintamos satisfechos como colegio católico, por tener liturgias muy participativas, grupos de catequesis en todos los niveles… es bueno, pero insuficiente.
- El desafío es unir FE y CULTURA, FE Y CURRICULUM y esto pasa por pernear los diversos contenidos de aprendizaje con el anuncio de la vida nueva del evangelio. Si no lo hacemos, simplemente “barnizamos” el currículum con una fe que no llega a la vida.
- Si algún colegio se anima, lo invitamos a compartir. Cuéntenos lo que hicieron. Lo podríamos compartir con otros colegios.
Winston H. Elphick D.
Profesor, Magíster en Educación de la Universidad Católica de Chile,
autor de textos de crecimiento personal.
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