�La crisis actual es una crisis de la verdad sobre el hombre�
El rector de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma ha hecho una lectura del proceso de secularizaci�n y constata que la crisis actual es una crisis �antropol�gica�.
La entrevista es a ra�z de su reciente publicaci�n: �Historia de las ideas contempor�neas. Una lectura del proceso de secularizaci�n�, de la editorial Rialp.
Mariano Fazio (Buenos Aires, 1960) es catedr�tico de Historia de las Doctrinas Pol�ticas en la Facultad de Comunicaci�n Social Institucional de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz.
Historiador y fil�sofo, ha escrito, entre otros, �Del buen salvaje al ciudadano� (Buenos Aires, 2003) e �Historia de la Filosof�a Contempor�nea�, en colaboraci�n con Francisco Fern�ndez Labastida (Madrid, 2004).
La secularizaci�n, �es forzosamente un proceso negativo?
La tesis del libro consiste en afirmar que hay dos procesos de secularizaci�n. Uno fuerte, que se identificar�a con la afirmaci�n de la autonom�a absoluta del hombre, cortando toda relaci�n con una instancia trascendente.
Desde una perspectiva cristiana –aunque no s�lo, tambi�n desde un punto de vista antropol�gico– es un proceso muy negativo, pues la persona humana no se entiende sin su apertura a la trascendencia.
Pero existe otro proceso de secularizaci�n, que he llamado �desclericalizaci�n�, que consiste en la toma de conciencia de la autonom�a relativa de lo temporal, que juzgo profundamente cristiana.
Se trata de establecer la distinci�n –no la separaci�n radical– entre el orden natural y el sobrenatural, y entre el poder pol�tico y el espiritual. En otras palabras, es ser coherentes con el �Dar al C�sar lo que es del C�sar y a Dios lo que es de Dios�.
Si el primer proceso podr�a identificarse con el laicismo, el segundo ser�a la afirmaci�n de la secularidad.
Su libro sobre las ideas contempor�neas parece identificar �stas con la cultura occidental. �Es as�?
Creo que la cultura occidental no se puede entender sin el cristianismo. Los dos procesos arriba mencionados dicen relaci�n directa con la presencia de la religi�n cristiana en la historia de nuestras sociedades. No es posible hablar de Voltaire, de Nietzsche o de Marx sin su posici�n respecto a la revelaci�n cristiana. En este sentido, la secularizaci�n es caracter�stica de una cultura de origen cristiano, como es la occidental. En otras culturas ha habido procesos diversos, y los elementos de secularizaci�n que se desarrollan en Asia o en �frica tienen origen occidental.
El liberalismo, nacionalismo, marxismo y cientificismo... son, seg�n usted, �religiones sustitutivas�. �Es impensable que coexistan con la religi�n?
Las ideolog�as que han caracterizado los siglos XIX y XX tienen pretensiones de ser explicaciones completas del hombre y de su destino.
En este sentido son incompatibles con las religiones, que tambi�n pretenden dar una explicaci�n total del mundo.
Ahora bien, las ideolog�as mencionadas en el libro no son id�nticas entre s�, y hay algunas versiones matizadas de las mismas que no se oponen tan radicalmente a la religi�n.
En mi libro procuro matizar la presentaci�n de las ideolog�as, aunque critico claramente las antropolog�as reductivas que se encuentran en su base.
El mundo contempor�neo sigue encontr�ndose en un momento de crisis. �Es b�sicamente una crisis antropol�gica?
Estoy convencido que la crisis actual es una crisis de la verdad sobre el hombre.
De ah� la insistencia de Juan Pablo II y Benedicto XVI en confiar en el poder de la raz�n, que puede llegar a verdades objetivas y normativas. Creo que se puede presentar el magisterio de Juan Pablo II como un intento de poner de manifiesto la belleza de la verdad sobre el hombre
La verdad se puede conocer (�Fides et ratio�), se puede vivir (�Veritatis splendor�) y se debe difundir (�Redemptoris missio�).
El actual Papa est� haciendo un gran esfuerzo para que redescubramos la ley natural, que arroja luz sobre los principales problemas de la cultura contempor�nea (familia, vida, paz, di�logo intercultural, etc.).
�D�nde ha ido a parar la propuesta de Juan Pablo II de un nuevo orden mundial?
La propuesta de Juan Pablo II sobre el nuevo orden mundial fue formulada sint�tica y claramente en su discurso a la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1995.
All� el Papa hablaba de la sustancial unidad del g�nero humano, de la tensi�n antropol�gica entre la apertura a lo universal y la identificaci�n con lo particular, tensi�n que hay que vivir en un sereno equilibrio.
Tambi�n subrayaba la existencia de un orden moral objetivo, que implica el respeto a los derechos de la persona humana en su integridad.
Lamentablemente, desde 1995 hasta ahora hemos visto que los hechos hist�ricos concretos han ido por otro lado.
De todas maneras, en dicho discurso hab�a una gran confianza en Dios y en la persona humana, que siempre tiene la capacidad de retomar caminos perdidos. Hoy en d�a hay una batalla cultural entre los que sostienen una visi�n integral de la persona humana y los que parten de presupuestos reduccionistas.
Conf�o en que la belleza de la verdad sobre el hombre podr� prevalecer, pues ya se sienten los s�ntomas de cansancio de un ambiente nihilista y relativista.
En definitiva, todo depende del uso que hagamos los hombres y las mujeres contempor�neos de la libertad, m�ximo don de Dios en el orden natural.
ROMA, domingo, 18 febrero 2007 (ZENIT.org).
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