CAP. XI
BIOGRAFÍA DE JESÚS
La Pascua de Cristo
La última cena pascual
El jueves por la mañana Jesús ordena a Pedro y a Juan los preparativos para la
cena pascual (Mt 26, 17-19; Mc 14, 12-16; Lc 22, 7-13). Por la noche tiene lugar
el acontecimiento impresionante de la última cena del Señor (Mt 26, 20-29; Mc
14, 17-25; Lc 22, 14-38; Jn 13, 1 - 17, 26). Al terminar se dirige al huerto de
Getsemaní (Mt 26, 30; Mc 14, 26; Lc 22, 39; Jn 18, 1), en cuyo trayecto se dan
algunos diálogos con los Doce (Mt 26, 31-35; Mc 14, 27-31).Ya en el Getsemaní
tiene lugar la oración de Jesús en la agonía (Mt 26, 36-46; Mc 14, 32-42; Lc 22,
40-46). Todo esto concluye con el tristísimo arresto de Jesús, hecho posible por
la traición del Iscariote (Mt 26, 47-56; Mc 14, 43-52; Lc 22, 47-53; Jn 18,
2-11).
El proceso de Jesús
A partir de este momento comienza el juicio a Jesús. En
primer término tiene lugar la sesión en casa de Anás (Jn 18, 12-14.19-24).
Posteriormente se lleva a cabo la sesión en casa de Caifás (Mt 26, 57-68; Mc 14,
53-65; Lc 22, 54.63-65) con la presencia del Sanedrín. En concomitancia tienen
lugar las tres negaciones de Pedro (Mt 26, 69-75; Mc 14, 66-72; Lc 22, 55-62; Jn
18, 15-18.25-27). A primera hora de la mañana se realiza la sesión formal de
condena (Mt 27, 1; Mc 15, 1a; Lc 22, 66-71). Después atan a Jesús y lo conducen
ante el tribunal de Poncio Pilato (Mt 27, 2; Mc 15, 1b; Lc 23, 1; Jn 18, 28). Al
ver que Jesús -inesperadamente para el Iscariote- era condenado a muerte, Judas
se arrepiente y se suicida (Mt 27, 3-10).
Sigue ahora la fase romana del proceso
de Jesús. En primer lugar, se hace la presentación de la acusación ante Pilato
(Mt 27, 11-14; Mc 15, 2-5; Lc 23, 2-5; Jn 18, 29-38a). Casi enseguida el
procurador remite el acusado a Herodes Antipas (Lc 23, 6-12). A éste no le
interesó el asunto y devuelve la causa a Pilato. El procurador propone la
elección entre Jesús y Barrabás (Mt 27, 15-21; Mc 15, 6-11; Lc 23, 13-19; Jn 18,
38b-40). En medio de intentos extenuantes de Pilato por librar al inocente
tienen lugar la flagelación de Jesús y al final la condena a muerte (Mt 27,
22-31; Mc 15, 12-20; Lc 23, 20-25; Jn 19, 1-16a).
La crucifixión del Señor
La sentencia va a ser ejecutada de forma inmediata. Jesús es llevado al Calvario
(Mt 27, 32; Mc 15, 21-22; Lc 23, 26-32; Jn 19, 16b-17). Una vez en el lugar
Jesús es crucificado (Mt 27, 33-38; Mc 15, 23-27; Lc 23, 33-34; Jn 19, 18-24).
Hablan por sí solos los episodios y diálogos de Jesús en la cruz (Mt 27, 39-44;
Mc 15, 29-32; Lc 23, 35-43; Jn 19, 25-27). Por último, y de manera libérrima,
Jesús entrega su vida al Padre (Mt 27, 45-56; Mc 15, 33-41; Lc 23, 44-49; Jn 19,
28-37).
Los evangelistas prosiguen relatando la sepultura de Jesús (Mt 27, 57-61;
Mc 15, 42-47; Lc 23, 50-55; Jn 19, 38-42). Previsoras, las mujeres compran
aromas para poder embalsamar el cuerpo de Jesús a primera hora del domingo (Lc
23, 56). Vale la pena destacar la custodia del sepulcro por parte de soldados
romanos, solicitada a Pilato por los sumos sacerdotes y los fariseos (Mt 27,
62-66). Los discípulos no conocieron esta precaución.
La resurrección de entre los muertos
El domingo tiene lugar el acontecimiento histórico y trascendente de
la resurrección. En primer lugar nos encontramos con la apertura del sepulcro y
el testimonio del sepulcro vacío (Mt 28, 1-8.11-15; Mc 16, 1-8; Lc 24, 1-12; Jn
20, 1-10).
Se verifica luego la impresionante aparición de Jesús a María
Magdalena (Mc 16, 9-11; Jn 20, 11-18). Fue la primera de todas las relatadas por
los evangelistas. Inmediatamente después tiene lugar la aparición a María
Magdalena y a María de Cleofás (Mt 28, 9-10). Fue la segunda de las apariciones.
No habrá otras en esa mañana.Por la tarde tiene lugar la aparición a los
discípulos de Emaús (Mc 16, 12-13; Lc 24, 13-35). Hay que observar que hubo
también una aparición a Simón Pedro antes de que los de Emaús llegaran al
Cenáculo (Lc 24, 34).
Cerrando los acontecimientos de este primer domingo de la
Iglesia de Cristo se verificó la aparición a los Doce en el Cenáculo (Mc 16, 14;
Lc 24, 36-49; Jn 20, 19-23).
Habiendo estado ausente, al regresar Tomás no cree a
los apóstoles (Jn 20, 24-25). Al domingo siguiente tiene lugar la aparición a
Tomás (Jn 20, 26-29).
Viene más adelante la aparición junto al Lago de Genesaret
(Jn 21, 1-23), en la que destaca la triple confesión de amor por parte de Pedro
y la investidura del primado por parte de Jesús. También en Galilea se verifica
la aparición en un monte (Mt 28, 16-20; Mc 16, 15-18), probablemente el de las
Bienaventuranzas, con la misión universal del Señor a los Doce.
Al final tiene
lugar la gloriosa ascensión del Señor a los cielos (Mc 16, 19-20; Lc 24, 50-53),
que la tradición sitúa en el Monte de los Olivos, cerca de Betania. Al bendecir
a sus apóstoles, el Señor comenzó a elevarse.