El Papa, hasta que Dios quiera
Por Jorge Rouillon
Juan Pablo II seguirá en el cargo hasta la muerte, señaló
el cardenal alemán Joachim Meisner, considerado muy allegado
al Papa, en una entrevista publicada el jueves último por el
diario Koelner Stadt Anzeiger, de Colonia. Meisner, arzobispo de esa
ciudad, dijo que se basa en conversaciones personales con el Papa,
que le dio a entender que seguiría cumpliendo sus funciones en
la Iglesia Católica "hasta que la muerte lo separe".
El 15 del mes último, el Pontífice dijo en la habitual
audiencia de los miércoles que se quedará al frente de
la Iglesia "hasta que Dios quiera".
El vocero papal, el psiquiatra y periodista español Joaquín
Navarro Valls, desmintió el martes último que el Papa
fuera a dimitir en agosto en un viaje a Polonia, como había
deslizado un semanario checo. Hace unas semanas, declaraciones de
otro cardenal alemán, Josef Ratzinger, habían
reactivado la hipótesis de un papa renunciante por motivos de
salud.
Hace cuatro días, el vocero volvió a asegurar que
Juan Pablo II "nunca, ni pública ni privadamente, ha
hablado de dimitir". En declaraciones a periodistas en
Cartagena, su ciudad natal, Navarro Valls, que antes de ser vocero
papal era corresponsal del diario ABC, de Madrid, en Roma, dijo que
en 19 años cerca del Papa jamás le ha oído
"decir que quiere dejar su puesto". En una ocasión,
cuando fue operado de una caída, en 1994, les dijo a los
médicos que tenía que curarse pronto porque "no
hay lugar en la Iglesia para un papa emérito" (al obispo
que se retira se lo considera obispo emérito de la diócesis
que regía).
El vocero recordó los viajes que tiene previsto hacer el
Papa -Canadá, México, Guatemala y Polonia entre julio y
agosto- e invitó a no comparar la Santa Sede con una
multinacional como la Coca-Cola.
En un sentido parecido se expresó hace poco el director de
cine polaco Krystof Zanussi: "El Papa no es un manager que, al
quedar debilitado o enfermo, es sustituido por considerar que ya no
es capaz de atender con eficacia los intereses de la empresa".
Zanussi ha estado con el Papa en privado últimamente y dijo
que constata su lucidez y agudeza. En declaraciones al Corriere della
Sera, de Milán, el director polaco expresó que en la
Iglesia Ortodoxa "el anciano sabio es una figura imposible de
remover" y en el budismo o el islam, el problema de las
dimisiones ni se plantea. "A nadie se le ocurriría
pedirle la dimisión al Dalai Lama. Hay un pragmatismo
occidental que deforma el problema", aseveró.
Incluso interpretó que la vejez y los achaques del Papa son
un elemento favor de él. "Al ver a un atleta viene la
sospecha de que persigue objetivos inmediatos -manifestó-. Un
hombre débil, sin embargo, sólo puede pensar en las
cosas eternas y transmitir mensajes sumamente válidos."