El caso de «Judas Redimido»
6. ¿Qué valor tienen estos escritos?
Ante todo, el texto es producto de la imaginación fantasiosa del autor y nada tiene que ver con el auténtico testimonio de los apóstoles que leemos en los cuatro Evangelios canónicos y en los textos del Nuevo Testamento que se refieren a las noticias y testimonios de aquellos que estuvieron junto a Jesús de Nazaret y que vivieron con él, paso a paso, todos los acontecimientos más importantes de su vida entre nosotros. En los auténticos Evangelios reconocidos por la Iglesia hay un testimonio unánime: la traición de Judas, su arrepentimiento y su trágica muerte, no tenemos motivos serios para pensar que siguió vivo y más aún, que escribió un supuesto evangelio.
Los textos gnósticos no son documentos cristianos en sí, ya que proceden de una secta sincretista que incorporó elementos de diferentes religiones, incluyendo el cristianismo. Desde el momento de su aparición, la comunidad cristiana rechazó estos documentos por su incompatibilidad con la fe cristiana. El «evangelio de Judas» sería un documento de este tipo, que tendría valor histórico, ya que contribuye a nuestro conocimiento del movimiento gnóstico (siglo II-III), pero no supone ningún desafío para el cristianismo y poco puede aportar a los conocimientos sobre la vida de Jesucristo y de la comunidad apostólica.
7. ¿Dónde se pueden encontrar estos textos?
Uno puede ir a cualquier librería católica y obtener una copia de los evangelios gnósticos. Los cristianos nunca han creído que sean verdaderos y, por lo tanto, nunca ha habido intento de esconderlos.
8. ¿Qué ha dicho la Iglesia acerca del «evangelio de Judas»?
En México, el Arzobispo de Guadalajara, Cardenal Juan Sandoval Iñiguez , señaló que «los enemigos de la Iglesia están sacando argumentos antiguos, escritos apócrifos para confundir al pueblo y, el pueblo si no estudia su fe, se va confundir». Además afirmó que «si los católicos estudian adecuadamente su fe, nada podrá dañarla, ni siquiera sus enemigos y pidió a los feligreses no dejarse engañar por «escritos apócrifos que sólo traen una sarta de mentiras y fábulas». Finalmente el Cardenal aseguró que el «evangelio de Judas» que National Geographic presentó como una «novedad», ya era conocido por la Iglesia desde 1945 cuando fue descubierto en Egipto y en él se trata de «salvar» a todos los pecadores del Antiguo Testamento.
El Arzobispo de México, Cardenal Norberto Rivera declaró que el programa de National Geographic es «sensacionalista y carente de credibilidad», completamente desconectado históricamente del testimonio de los Apóstoles y testigos de la vida de Jesús. «Si siguiéramos esa lógica, yo podría decir que lo que se les ha dicho de nuestra independencia no es cierto, y que yo soy el que tiene una revelación secreta. Es obvio pues que ese documento ni es un evangelio ni es de Judas», dijo el Purpurado.
También en México, el Arzobispo de Monterrey, Mons. Francisco Robles , criticó el oportunismo de National Geographic al presentar el supuesto «evangelio». «Qué casualidad que se guardaron la noticia hasta estos días en que está tan expuesta nuestra sensibilidad cristiana. El único que quiere ganar es National Geographic», señaló el Prelado, en referencia a la cadena de televisión que hizo el anuncio mundial del supuesto evangelio el jueves pasado en Washington. Mons. Robles señaló que la «novedad» de la noticia no es tal cosa; pues «la comunidad cristiana, siglos atrás ya juzgó este texto y muchos otros y no los avaló; y por eso no forman parte del canon de la Biblia ”. “Los únicos documentos históricos y auténticos para la fe cristiana son los Evangelios que se llaman Canónicos, que fueron desde un principio aprobados por la Iglesia ; por eso invito a los católicos a que no se dejen perturbar por este tipo de noticias».
El Arzobispo de Santiago de Chile, Cardenal Francisco Javier Errázuriz , aseguró que el texto en cuestión es uno de los numerosos escritos apócrifos que ha contradicho los evangelios que la Iglesia siempre consideró verdaderos. El Cardenal recordó que «los Evangelios que la Iglesia siempre consideró verdaderos, fueron escritos por los mismos apóstoles o por personas muy cercanas a los apóstoles»; mientras que el llamado «evangelio de Judas» es «totalmente contradictorio con lo que hasta ahora se conoce de la historia cristiana y que es el resultado de un discernimiento muy preciso y largo». «¿Cuándo tuvo tiempo Judas para escribir un evangelio si se ahorcó? No sólo eso, sino que los primeros cristianos señalaron que cuando él devolvió las monedas de plata no las quisieron meter en el tesoro del templo y se compró un campo que hasta el día de hoy se llama Campo de Sangre, porque es fruto del derramamiento de la sangre de Cristo y del suicidio de Judas. En otras palabras, el documento es contradictorio y tardío», concluyó.
El Arzobispo de La Plata (Argentina), Monseñor Héctor Aguer , dijo que «a las fabulaciones infames de «El Código Da Vinci», que cobrarán nuevo impulso con la película de próximo estreno, se suma ahora el así llamado «Evangelio de Judas», un escrito de la secta gnóstica de los cainitas, ya refutado por San Ireneo hacia el año 180. Acaba de ser presentado como si fuera una novedad por la National Geographic Magazine aprovechando la proximidad de la Semana Santa ; promete ser, también ésta, una fructífera operación económica».
En la celebración de la Pasión durante la Semana Santa (2006-04-15) el Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, dijo sobre la presentación pública en referencia al «evangelio de Judas» que «este es el demonio cínico, revestido de arte e historia. Es una vergüenza y un atrevimiento que en estos días se traiga a la memoria de la gente, que la traición de Judas es un invento y que fue Dios quien hizo que Judas traicionara a Cristo», sostuvo el arzobispo de Lima.
Reproducimos un extracto de la homilía del Predicador de la Casa Pontificia, P. Raniero Cantalamessa, el Viernes Santo 2006 en la Basílica de San Pedro