Internet: un medio para la evangelización, señala Papa Juan
Pablo II
Roma, 23 (NE - eclesiales.org) Bajo el título "Internet: un nuevo
foro para la proclamación del Evangelio", se hizo público
el día de ayer el mensaje del Papa Juan Pablo II para la XXXVI Jornada
Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará el próximo
12 de mayo. "La historia de la evangelización no es sólo
una cuestión de expansión geográfica, ya que la Iglesia
también ha tenido que cruzar muchos umbrales culturales. (...) Ahora,
con la revolución de las comunicaciones y la información en plena
transformación, la Iglesia se encuentra indudablemente ante otro camino
decisivo. Por tanto, es conveniente que en esta Jornada mundial de las comunicaciones
de 2002 reflexionemos en el tema: 'Internet: un nuevo foro para la proclamación
del Evangelio'."
"Para la Iglesia -señala el Papa en su mensaje-, el nuevo mundo
del ciberespacio es una llamada a la gran aventura de usar su potencial para
proclamar el mensaje evangélico." "La Iglesia afronta este
nuevo medio con realismo y confianza. Como otros medios de comunicación,
se trata de un medio, no de un fin en sí mismo. Internet puede ofrecer
magníficas oportunidades para la evangelización si se usa con
competencia y con una clara conciencia de sus fuerzas y sus debilidades."
Tras destacar varias de las posibilidades que ofrece Internet para la evangelización,
señalando que "puede proporcionar un suplemento y un apoyo únicos
para preparar el encuentro con Cristo en la comunidad y sostener a los nuevos
creyentes en el camino de fe que comienza", el Papa señaló
asimismo que "hay ciertas cuestiones necesarias (...) que se plantean al
usar Internet para la causa de la evangelización."
"De hecho, la esencia de Internet consiste en suministrar un flujo casi
continuo de información, gran parte de la cual pasa en un momento. En
una cultura que se alimenta de lo efímero puede existir fácilmente
el riesgo de considerar que lo que importa son los datos, más que los
valores. Internet ofrece amplios conocimientos, pero no enseña valores.
(...) A pesar de su enorme potencial benéfico, ya resultan evidentes
para todos algunos modos degradantes y perjudiciales de usar Internet, y las
autoridades públicas tienen seguramente la responsabilidad de garantizar
que este maravilloso instrumento contribuya al bien común y no se convierta
en una fuente de daño."
"Además, Internet redefine radicalmente la relación psicológica
de la persona con el tiempo y el espacio. La atención se concentra en
lo que es tangible, útil e inmediatamente asequible; puede faltar el
estímulo a profundizar más el pensamiento y la reflexión.
(...) El entendimiento y la sabiduría son fruto de una mirada contemplativa
sobre el mundo, y no derivan de una mera acumulación de datos. (...)
Son el resultado de una visión que penetra el significado más
profundo de las cosas en su relación recíproca y con la totalidad
de la realidad. Además, como foro en el que prácticamente todo
se acepta y casi nada perdura, Internet favorece un medio relativista de pensar
y a veces fomenta la evasión de la responsabilidad y del compromiso personales."
"El hecho de que a través de Internet la gente multiplique sus
contactos de modos hasta ahora impensables abre maravillosas posibilidades de
difundir el Evangelio. Pero también es verdad que las relaciones establecidas
mediante la electrónica jamás pueden tomar el lugar de los contactos
humanos directos, necesarios para una auténtica evangelización,
pues la evangelización depende siempre del testimonio personal del que
ha sido enviado a evangelizar."
"Internet produce un número incalculable de imágenes que
aparecen en millones de pantallas de ordenadores en todo el planeta. En esta
galaxia de imágenes y sonidos, ¿aparecerá el rostro de
Cristo y se oirá su voz? Porque sólo cuando se vea su rostro y
se oiga su voz el mundo conocerá la buena nueva de nuestra redención.
Esta es la finalidad de la evangelización. (...) Por tanto, en esta Jornada
Mundial de las Comunicaciones, quiero exhortar a toda la Iglesia a cruzar intrépidamente
este nuevo umbral, para entrar en lo más profundo de la red, de modo
que ahora, como en el pasado, el gran compromiso del Evangelio y la cultura
muestre al mundo 'la gloria de Dios que está en la faz de Cristo'".