Mensaje de Cuaresma
La respuesta que el Señor desea ardientemente de nosotros
es ante todo que aceptemos su amor y nos dejemos atraer por Él.
Aceptar su amor, sin embargo, no es suficiente.
Hay que corresponder a ese amor y luego comprometerse a comunicarlo a los demás:
Cristo «me atrae hacia sí» para unirse a mí,
para que aprenda a amar a los hermanos con su mismo amor»