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TEXTOS DE LA MADRE GENOVEVA TORRES

  • Hay que amar a Dios en todas las cosas agradables y desagradables: y si están envueltas en sufrimientos, tanto mejor. El amor sin sufrimiento es sospechoso. El amor todo lo hace fácil.
  • Si miro a Jesucristo en la cruz, todo sufrimiento me será sabroso. Pediremos la gracia de llevar con valor y santa alegría las cruces que a Dios le plazca enviarnos y haremos esta petición en los momentos penosos a la naturaleza. Vayamos al pie de la cruz; si tenemos valor para ello, quejémonos.
  • El centro de la devoción al Corazón de Jesús, está en la Eucaristía. La práctica del amor a este Corazón está en la oración, la penitencia, y en adorarle llevando almas por esos medios para que le conozcan y le amen.
  • Siento que Jesús me llama desde el Sagrario; cuando por mis obligaciones no puedo acudir, procuro hallarle en las mismas obligaciones.
  • Debemos sacrificarnos mucho, practicando la caridad, que será reconocida por Dios nuestro Señor.
  • Si de veras amamos a Dios su recuerdo nos hará volar en el sacrificio y en la abnegación en aras de la caridad.
  • Revistámonos de los hechos de Jesús, que todos fueron de caridad, dulzura, amabilidad y sin distinción de personas.
  • Quien ama a María procura imitar sus virtudes y obsequiarla siempre. Madre de Jesús y Madre mía, en penas y tribulaciones acudiré a Ti. Me mostrarás a tu Divino Hijo y le amaré.
  • Seamos amables y cariñosas con las que tengamos que tratar y servir. Lo que se hace por Dios, debe caracterizarlo las virtudes que Jesús practicó: humildad, paciencia, afabilidad, dulzura... darnos todas para ganarlas a todas.
  • Sólo por la caridad y la mansedumbre llevaremos las almas a Dios.
  • La base de la caridad y de la unión es la humildad. Si somos humildes de corazón en todos nuestros actos, practicando la caridad por Dios, gozaremos de la paz del alma.
  • A las personas, en sus últimos años, no las ama más que el que posee el verdadero amor de Dios.
  • Tengo gran paz, producida por el abandono en Dios. Él es mi Padre. Me cuida como el mejor de los padres. Darse a Dios de veras es lo único que da paz verdadera. Lo demás todo pasa pronto.
  • El tiempo corre hacia el sepulcro y vivimos neciamente si no vivimos para Dios. Viviendo para dios, seremos generosos con Él y con el prójimo.
  • Ofrezco a Dios todo, venga lo que viniere, todo lo permite el Señor
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