Nuestra Señora de Itatí
FIESTA: 16 DE JULIO
Señora de las selvas
Y pueblos guaraníes
¡Que dulce nos sonríes,
Divina aparición!
(Fragmento del Himno compuesto por el poeta Carlos Guido Spano)
En la provincia de Corrientes de la República Argentina se encuentra la Basílica edificada en honor a Nuestra Señora de Itatí. Ésta misma es visitada todos los años por miles de fieles que vienen tanto de las regiones de éste país como de los países vecinos.
La imagen está tallada en madera, mide 1,26 metros de altura y nos muestra a la Virgen María, de cabello negro y piel un tanto morena, de pie sobre una media luna, con las manos juntas sosteniendo un rosario. Viste un manto azul y cubre su cabeza una túnica blanca.
Su historia comienza en la época colonial sudamericana. Cuando se fundaron, por algunas órdenes religiosas, las llamadas reducciones. Éstas eran unos poblados en los cuales se trabajaba junto con los indios para su colonización. Una de ellas, de la orden de los franciscanos, estaba situada en el alto Paraná. Allí veneraban esta imagen de Virgen.
Cuenta la tradición que al sufrir algunos ataques de otros indios de la zona, ellos tuvieron que emigrar hacia el sur. Llegaron a la reducción de otro franciscano llamado Fray Luiz Gámez, que estaba instalada en la actual provincia de Corrientes. Llevaron consigo esta imagen y le construyeron un oratorio. Pero, en un nuevo ataque, uno de los malones se la llevó.
Más tarde, unos indígenas navegaban por la bajante del río Paraná y encontraron la imagen sobre una piedra, en donde se oía una música extraordinariamente bella.
Contaron lo sucedido y Fray Luis hizo llevarla nuevamente a su pueblo. Pero un día, ella no estaba en su lugar. Volvieron a verla junto al río sobre la misma piedra. Así sucedió dos veces. Al desaparecer por segunda vez, comprendieron que la voluntad de Nuestra Señora era permanecer allí.
Fue por esto que se trasladaron y llamaron al pueblo
Pura y Limpia Concepción de Ntra. Sra. de Itatí.
“Itatí” en Guaraní, la lengua de los indios, significa “punta de piedra”, haciendo referencia al punto donde la habían encontrado.
En la semana santa de 1624 la imagen se transfiguró. Así nos lo cuenta fray Luis de Gamarra, el párroco del lugar en ese entonces: "... se produjo un extraordinario cambio en su rostro, y estaba tan linda y hermosa que jamás tal la había visto".
Se repitió durante varios días y más de una vez escucharon la misma melodía que en la “punta de piedra”. Gamarra fue el primero en relatar los milagros que realizó María en esa localidad.
El 16 de julio de 1900 la virgen de Itatí fue solemnemente coronada por voluntad del Papa León XIII. Fue entronizada con el nombre de Reina del Paraná y Reina del amor. Actualmente es la Patrona y Protectora de la diócesis de Corrientes y su fiesta se celebra el 9 de julio.