¡Bienvenidos!

Santa Lucía, Virgen, Mártir (Memoria)

Color: Rojo

Santos:

Lecturas del día:

Primera opción

    • Primera lectura

      Isaías 40:25-31
      25 ¿Con quién me asemejaréis y seré igualado?, dice el Santo.
      26 Alzad a lo alto los ojos y ved: ¿quién ha hecho esto? El que hace salir por orden al ejército celeste, y a cada estrella por su nombre llama. Gracias a su esfuerzo y al vigor de su energía, no falta ni una.
      27 ¿Por qué dices, Jacob, y hablas, Israel: «Oculto está mi camino para Yahveh, y a Dios se le pasa mi derecho?»
      28 ¿Es que no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? Que Dios desde siempre es Yahveh, creador de los confines de la tierra, que no se cansa ni se fatiga, y cuya inteligencia es inescrutable.
      29 Que al cansado da vigor, y al que no tiene fuerzas la energía le acrecienta.
      30 Los jóvenes se cansan, se fatigan, los valientes tropiezan y vacilan,
      31 mintras que a los que esperan en Yahveh él les renovará el vigor, subirán con alas como de águilas, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse.

    • Salmo responsorial

      Salmo 103:1-4, 8, 10
      1 De David. Bendice a Yahveh, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre,
      2 bendice a Yahveh, alma mía, no olvides sus muchos beneficios.
      3 El, que todas tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias,
      4 rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y de ternura,
      8 Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y lleno de amor;
      10 no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas.

    • Evangelio

      Mateo 11:28-30
      28 «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.
      29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
      30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.»

Segunda opción

  • Primera lectura

    II Corintios 10:17--11:2
    17 El que se gloríe, gloríese en el Señor.
    18 Que no es hombre de probada virtud el que a sí mismo se recomienda, sino aquel a quien el Señor recomienda.
    1 ¡Ojalá pudierais soportar un poco mi necedad! ¡Sí que me la soportáis!
    2 Celoso estoy de vosotros con celos de Dios. Pues os tengo desposados con un solo esposo para presentaros cual casta virgen a Cristo.

  • Salmo responsorial

    Salmo 31:3-4, 6, 8, 16-17
    3 tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;
    4 pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.
    6 en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,
    8 ¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,
    16 Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;
    17 haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!

  • Evangelio

    Mateo 25:1-13
    1 «Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio.
    2 Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes.
    3 Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite;
    4 las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas.
    5 Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron.
    6 Mas a media noche se oyó un grito: "¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!"
    7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.
    8 Y las necias dijeron a las prudentes: "Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan."
    9 Pero las prudentes replicaron: "No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis."
    10 Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta.
    11 Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: "¡Señor, señor, ábrenos!"
    12 Pero él respondió: "En verdad os digo que no os conozco."
    13 Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.

    Color: Rojo

    Santos:

    Lecturas del día:

    Primera opción

      • Primera lectura

        Isaías 40:25-31
        25 ¿Con quién me asemejaréis y seré igualado?, dice el Santo.
        26 Alzad a lo alto los ojos y ved: ¿quién ha hecho esto? El que hace salir por orden al ejército celeste, y a cada estrella por su nombre llama. Gracias a su esfuerzo y al vigor de su energía, no falta ni una.
        27 ¿Por qué dices, Jacob, y hablas, Israel: «Oculto está mi camino para Yahveh, y a Dios se le pasa mi derecho?»
        28 ¿Es que no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? Que Dios desde siempre es Yahveh, creador de los confines de la tierra, que no se cansa ni se fatiga, y cuya inteligencia es inescrutable.
        29 Que al cansado da vigor, y al que no tiene fuerzas la energía le acrecienta.
        30 Los jóvenes se cansan, se fatigan, los valientes tropiezan y vacilan,
        31 mintras que a los que esperan en Yahveh él les renovará el vigor, subirán con alas como de águilas, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse.

      • Salmo responsorial

        Salmo 103:1-4, 8, 10
        1 De David. Bendice a Yahveh, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre,
        2 bendice a Yahveh, alma mía, no olvides sus muchos beneficios.
        3 El, que todas tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias,
        4 rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y de ternura,
        8 Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y lleno de amor;
        10 no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas.

      • Evangelio

        Mateo 11:28-30
        28 «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.
        29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
        30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.»

    Segunda opción

    • Primera lectura

      II Corintios 10:17--11:2
      17 El que se gloríe, gloríese en el Señor.
      18 Que no es hombre de probada virtud el que a sí mismo se recomienda, sino aquel a quien el Señor recomienda.
      1 ¡Ojalá pudierais soportar un poco mi necedad! ¡Sí que me la soportáis!
      2 Celoso estoy de vosotros con celos de Dios. Pues os tengo desposados con un solo esposo para presentaros cual casta virgen a Cristo.

    • Salmo responsorial

      Salmo 31:3-4, 6, 8, 16-17
      3 tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;
      4 pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.
      6 en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,
      8 ¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,
      16 Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;
      17 haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!

    • Evangelio

      Mateo 25:1-13
      1 «Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio.
      2 Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes.
      3 Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite;
      4 las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas.
      5 Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron.
      6 Mas a media noche se oyó un grito: "¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!"
      7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.
      8 Y las necias dijeron a las prudentes: "Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan."
      9 Pero las prudentes replicaron: "No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis."
      10 Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta.
      11 Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: "¡Señor, señor, ábrenos!"
      12 Pero él respondió: "En verdad os digo que no os conozco."
      13 Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.